
Siempre no me voy a ir a estudiar la residencia, al menos no este año, aun que hice un buen curso propedéutico al parecer no fue suficiente, la verdad el proceso de selección del ENARE no es del todo claro (Ohh las bondades de México, políticos, recomendaciones y demás compromisos) , cosa que ya sabía, pero decidí volver a intentar y nuevamente volví a fracasar, obvio me dolió y me sentí mal, pero después se me quito puesto que ya no dependió de mi, las personas que fueron seleccionadas estan bien taradas (inserte aqui crema para el ardor), definitivamente lo voy a volver a intentar pero no creo que sea el mismo lugar, no lo se, lo dejaré al azar.

Ahora que esta todo ese desmadre de la navidad y demas, estaba recordando que ya tengo un buen rato que no entro a un intercambio navideño y que bueno, siempre he tenido una “suerte” pésima y me regalan cualquier chachara, la mejor fue en primaria, yo estudiaba en un colegio finolis y regale un juego de mesa no tan jodido, cursaba el 5to o 6to de primaria, no recuerdo y que recibí yo a cambio? Un jodido trompo que días antes había visto en la papeleria que estaba afuera del colegio, no me jodas. Creo que el mejor regalo que he recibido en un intercambio ha sido una botella de brandy que me bebí inmediatamente.

Ayer fue la boda de mi primo, al cual le hicimos una bacanal de despedida de soltero (leer post previo) la boda estuvo bien a secas, yo todavía seguía trastornado por lo del ENARE y demás, la misa fue a las 12 pm (si, que se cree el cabrón!?) a la cual yo fui elegantemente crudo, y como obviamente se me hizo tarde, fui mal rasurado, con el cabello un poco largo y con una elegante mancha en mi corbata. Posteriormente me iría a comerme una torta ahogada con harta salsa y una corona bien fría y decidí tomar una siesta antes de irme a la fiesta (que combinación!) y me quede dormido por lo cual llegue un poco tarde a esta, ya habían bailado el “vals” los novios (y yo que quería volver a poner un billete de 20 pesos) y apenas alcance a comer, por cierto, que comida tan fea, que bueno que comí esa torta ahogada antes. Despúes bebí con singular alegría, disfrute del jolgorio y me di muchos tacos de ojo (que buenas se ven las mujeres de vestido largo), nos corrieron del salon y la fuimos a seguir a un merendero, y como a la hora la novia se llevo al novio a la “luna de miel” (que ya era mero trámite, ya que chingaos tiene de miel) y yo me quede bebiendo con un camarada amigo del novio y mio. Estuvo indiferente la boda a decir verdad.
Ya se termina el año, ahí luego hago el recuento de cosas que pasaron, en general fue buen año. Y ahora larguense que suelto a los perros que escupen abejas asesinas.








