Necrogenesis

31/05/2007

Chicos rudos por interné

Archivado en: Geeks, Pendejadas — necrogenesis @ 13:26

Como me divierten los tipos rudos en internet, me encanta como ver que se esfuerzan por ofenderte y sacan sus “mejores” insultos, pero por INTERNET!!! wow, seguramente eres todo un campeón detrás de la computadora, bien hecho ganador.

Ya en serio, que hueva. Ahh y a todos los hackersillos y lammersillos, si se quieren entretener, les dejo la IP de mi amigo Sancho, tiene trisomía 21 el chavo y no tiene amigos, además es homosexual. Diviertánse un poco con él

148.235.137.61

Muchas gracias.

29/05/2007

Busquedas mamonas

Archivado en: Bizarro, Busquedas mamonas — necrogenesis @ 13:55

Ira, la polecia cybernética mexicana

Esta retefashion este WordPress y sin lugar a duda siempre checo en las palabras claves para los buscadores y jolincheetos, y pensar que hay gente buscando cosas muy enfermas o bizarras y voala! llegan a esta página. Como serán constantes esas busquedas bizarras estrenamos categorias.

En esta primera entrega no voy a poner todas, porque vamos, las mas comunes son porno, nacos, pendejadas y sobretodo lo relacionado con el milán (actual campeón de la champions) y vean las mas enfermas y abajo finos comentarios de mi parte:

me hago daño al masturbarme

Supongo que no hay que usar lijas o puercoespines, y hacerlo con moderación

Una película de mal gusto va a salir pr

Ahh! En serio?

gorda<s peludas

Como tu mamá?

cuello de ganso

Acaso quisiste decir masturbación?

me masturbo delante de mi padre

Dile a tu padre que esta página es vigilada por la AFI y la unicef

ella tenia 15 cuando me mamo la verga

Chicos, en verdad, la pedofilia es mala

Ruben Cerda desnudo

Largo de mi página, pervertido!

hacerlo con pepinos en la cola

Que vanguardista suena ese método

mujeres con algo raro en la boca

Con sifilis?

los dientes con el doctor muelitas ya ll

A poco hay primera parte? Y chingada madre, el buscador no es un jodido gato o mayordomo

Lidia Avila en Maxim

Archivado en: Pendejadas — necrogenesis @ 13:30

Esta bien buena esta vieja, lástima que cante mamadas de banda y esas cosas, pero bueno ultimadamente es lo que menos nos importa.

Creditos a quien correspondan, obvio naco haz click en las imagenes para verlas grandototas y fuertototas.

Las demás fotos aqui

28/05/2007

La rana mamadora

Archivado en: Pendejadas — necrogenesis @ 18:48

 

 

Una mujer entra a un local de mascotas. Despuès de mirar un
poco se da cuenta de que todas las mascotas son carìsimas y le dice al vendedor:

-Quiero comprarle una mascota a mi marido, pero….todas
salen muy caras.

- Uhmm, si. Pero, le tengo una rana gigante en la bodega por solo
100 euros. ¿Desea verla?

- ¿100 Euros por una rana?

-Es que es una rana muy especial, hace sexo oral a los hombres…

La mujer lo piensa y decide comprarla. La lleva a la casa y le
explica al marido como funciona. Durante esa misma noche, a las 2.00
de la madrugada, a la mujer la despierta el ruido de sartenes y cacerolas
de la cocina. Al ir a la cocina, ve que su marido y la peculiar rana
està¡n sentados en la mesa hojeando libros de cocina.

-¿Què estan haciendo los dos mirando libros de cocina a
estas horas de la madrugada?

El marido la mira y le contesta:

-Si logro que esta rana cocine….. te vas a la puta calle!.

Limosneros con garrote

Archivado en: Pendejadas, Reflexiones — necrogenesis @ 18:43

 

Si hay algo que me repatea las bolas son los tipos “limosneros y con garrote” Hijos de perra, y por culpa de ellos pierden todos los demás y por ende a nadie le doy dinero, lo siento.

El otro día estaba en la comodidad de mi casa rascandome las pelotas tranquilamente, cuando un chaval de esos negros cenizos mugrosones llamó a la puerta y pensé yo: Que carajos y me dirigi a abrir la puerta, antes de abrirla puedes por la ventana quien esta y si, mi intuición me llevo a pensar que era un jodido pediche.

Entonces abrí la puerta y dije: Si..  y me echan el clásico verbo (ni le cambian)

Naco pediche: Oiga, disculpe que lo moleste, pero no tendrá por ahi una ayudita que me? Es que mi mamá esta muy enferma y necesito comprarle una medecina – En eso me enseña una receta -

Yo: Mira, no soy estúpido. Esa receta es de 1999 y conozco el farmaco. Si quieres que te de dinero, te pediría que lavarás mi cochera (la cual estaba bien puerca por las cagadas y miadas del perro)

Naco pediche: A chinga, ni que fuera tu gato.

Yo (mentalmente): Hijo de perra!

Nacho pediche: No, gracias. Mejor sigo pidiendo

Y así muchachitos, si vienen a pedirme cosas a mi humilde morada los voy a mandar mucho a molestar a sus mamases, evitenme la pena de hacerlo

27/05/2007

Vamos América!

Archivado en: Futbol — necrogenesis @ 15:09

Ya ven como si es importante la hortografía*

Bueno, el caso es que hoy se juega la final del futbol mexicano entre las águilas del América y los tuzos del Ranchuca. En el partido de ida quedaron 2-1 favorable a los topos, pero hoy confio en que el águila se podrá levantar e igualmente levantará la copa. Venga América!

UPDATE

okei, nos mandaron a chingar a nuestra madre. Ni pedo

Chingao, que puto coraje.

Ni hablar, así es el futbol. Pero lo que se me hace gracioso o irónico es como los antiamericanistas celebran, como si sus equipos mediocres hubieran ganado.  Eso únicamente lo consigue un grande, un grande como el América!

Tipos de mujeres

Archivado en: Pedas, Pendejadas — necrogenesis @ 14:21

Yo nada mas conozco dos tipos de mujeres: Las que cogen y las que vuelan.

Y las que no vuelan, cogen.

Sabiduria de borracheras

24/05/2007

Buenas y malas razones para creer

Archivado en: Reflexiones — necrogenesis @ 18:58

Me encontre con esta Carta.  Dicho texto fue escrito por Richard Dawkins, autor de “Por qué es practicamente seguro que dios no existe” Aqui esta la versión en español . El escrito fue para su hija Juliet de 10 años de edad, me pareció interesante y adecuado ponerlo aqui.

Joder si alguna vez quieres darle algo alguien, esto sin duda le servirá. Nada de “muy largo, no lo leí

Leanlo huevones, esta chido. Mandelo a su amiguito religioso mas cercano, yo de paso lo voy a mandar a la SEP a ver si la imprimen los libros de texto gratuito que pago con mis cochinos impuestos

Lo tome de esta página

Richard Dawkins.
Querida Juliet: Ahora que has cumplido diez años, quiero escribirte acerca de una cosa que para mí es muy importante. ¿Alguna vez te has preguntado cómo sabemos las cosas que sabemos? ¿Cómo sabemos, por ejemplo, que las estrellas, que parecen pequeños alfilerazos en el cielo, son en realidad gigantescas bolas de fuego como el Sol, pero que están muy lejanas? ¿Y cómo sabemos que la Tierra es una bola más pequeña, que gira alrededor de una de esas estrellas, el Sol? La respuesta a esta pregunta es “por la evidencia”. A veces, “evidencia” significa literalmente ver (u oír, palpar, oler) que es una cosa cierta. Los astronautas se han alejado de la Tierra lo suficiente para ver con sus propios ojos que es redonda. Otras veces, nuestros ojos necesitan ayuda. El “lucero del alba” parece un brillante centelleo en el cielo, pero con un telescopio podemos ver que se trata de una hermosa esfera: el planeta que llamamos Venus.

Lo que aprendemos viéndolo directamente (u oyéndolo, palpándolo, etc.) se llama observación. Muchas veces la evidencia no es sólo pura observación, pero siempre se basa en la observación. Cuando se ha cometido un asesinato, es corriente que nadie lo haya observado (excepto el asesino y la persona asesinada). Pero los investigadores pueden reunir otras muchas observaciones, que en conjunto señalen a un sospechoso concreto. Si las huellas dactilares de una persona coinciden con las encontradas en el puñal, eso demuestra que dicha persona lo tocó. No demuestra que cometiera el asesinato, pero puede ayudar a demostrarlo si existen otras muchas evidencias que apunten a la misma persona. A veces, un detective se pone a pensar en un montón de observaciones y de repente se da cuenta de que todas encajan en su sitio y cobran sentido si suponemos que fue Fulano el que cometió el asesinato. Los científicos –especialistas en descubrir lo que es cierto en el mundo y el Universo- trabajan muchas veces como detectives. Hacen una suposición (ellos la llaman hipótesis) de lo que podría ser cierto. Y a continuación se dicen: si esto fuera verdaderamente así, deberíamos observar tal y cual cosa. A esto se le llama predicción. Por ejemplo, si el mundo fuera verdaderamente redondo, podríamos predecir que un viajero que avance siempre en la misma dirección acabará por llegar al punto del que partió. Cuando el médico dice que tienes sarampión, no es que te haya mirado y haya visto el sarampión. Su primera mirada le proporciona una hipótesis: podrías tener sarampión. Entonces, va y se dice: “Si de verdad tiene el sarampión, debería ver…” Y empieza a repasar toda su lista de predicciones, comprobándolas con los ojos (¿tienes manchas?), con las manos (¿tienes caliente la frente?) y con los oídos (¿te suena el pecho como suena cuando se tiene sarampión?). Sólo entonces se decide a declarar “Diagnostico que la niña tiene sarampión”. A veces, los médicos necesitan realizar otras pruebas, como análisis de sangre o rayos x, para completar las observaciones hechas con sus ojos, manos y oídos.

La manera en que los científicos utilizan la evidencia para aprender cosas acerca del mundo es tan ingeniosa y tan complicada que no te la puedo explicar en una carta tan breve. Pero dejemos por ahora la evidencia, que es una buena razón para creer en algo, porque quiero advertirte en contra de tres malas razones para creer en cualquier cosa: se llaman “tradición”, “autoridad” y “revelación”. Empecemos por la tradición. Hace unos meses estuve en televisión, charlando con cincuenta niños. Estos niños habían sido educados en diferentes religiones: había cristianos, judíos, musulmanes, hindúes, sijs… El presentador iba con el micrófono de niño en niño, preguntándoles lo que creían. Lo que los niños decían demuestra exactamente lo que yo entiendo por “tradición”. Sus creencias no tenían nada que ver con la evidencia. Se limitaban a repetir las creencias de sus padres y sus abuelos, que tampoco estaban basadas en ninguna evidencia. Decían cosas como “Los hindúes creemos tal y cual cosa”, “Los musulmanes creemos esto y lo otro”, “Los cristianos creemos otra cosa diferente”. Como es lógico, dado que cada uno creía cosas diferentes, era imposible que todos tuvieran razón. Por lo visto, al hombre del micrófono esto le parecía muy bien, y ni siquiera los animó a discutir entre ellos sus diferencias. Pero no es esto lo que me interesa en este momento. Lo que quiero preguntar es de dónde habían salido sus creencias. Habían salido de la tradición. La tradición es la transmisión de creencias de los abuelos a los padres, de los padres a los hijos, y así sucesivamente. O mediante libros que se siguen leyendo durante siglos. Muchas veces las creencias tradicionales se originan casi de la nada: es posible que alguien las inventara en algún momento, como tuvo que ocurrir con las historias de Thor y Zeus; pero cuando se han transmitido durante unos cuantos siglos, el hecho mismo de que sean tan antiguas las convierte en especiales.

La gente cree ciertas cosas sólo porque otra gente ha creído lo mismo durante siglos. Eso es la tradición. El problema de la tradición es que, por muy antigua que sea una historia, es igual de cierta o de falsa que cuando se inventó la historia original. Si te inventas una historia que no es verdad, no se hará más verdadera porque se transmita durante siglos, por muchos siglos que sean. En Inglaterra, gran parte de la población ha sido bautizada en la Iglesia anglicana, que no es más que una de la muchas ramas de la religión cristiana. Existen otras ramas, como la ortodoxa rusa, la católica romana o la metodista. Cada una cree cosas diferentes. La religión judía y la musulmana son un poco más diferentes, y también existen varias clases distintas de judíos y de musulmanes. La gente que cree una cosa está dispuesta a hacer la guerra contra los que creen otra ligeramente distinta, de manera que se podría pensar que tienen muy buenas razones –evidencias- para creer lo que creen. Pero lo cierto es que sus diferentes creencias se deben únicamente a diferentes tradiciones. Vamos a hablar de una tradición concreta. Los católicos creen que María, la madre de Jesús, era tan especial que no murió, sino que fue elevada al cielo con su cuerpo físico. Otras tradiciones cristianas discrepan, diciendo que María murió como cualquier otra persona. Estas otras religiones no hablan mucho de María ni la llaman “Reina del Cielo”, como hacen los católicos. La tradición que afirma que el cuerpo de María fue elevado al cielo no es demasiado antigua. La Biblia no dice nada de cómo o cuándo murió: de hecho, a la pobre apenas se la menciona en la Biblia. Lo de que su cuerpo fue elevado a los cielos no se invento hasta unos seis siglos después de Cristo. Al principio, no era más que un cuento inventado, como Blancanieves o cualquier otro. Pero con el paso de los siglos se fue convirtiendo en una tradición y la gente comenzó a tomárselo en serio, sólo porque se había ido transmitiendo a lo largo de muchas generaciones. Cuanto más antigua es una tradición, más en serio se la toma la gente. Y por fin, en tiempos muy recientes, se declaró que era una creencia oficial de la Iglesia católica: esto ocurrió en 1950, cuando yo tenía la edad que tú tienes ahora. Pero la historia no es más verídica en 1950 que cuando se inventó por primera vez, seiscientos años después de la muerte de María.

Al final de esta carta volveré a hablar de la tradición, para considerarla de una manera diferente: Pero antes tengo que hablarte de las otras dos malas razones para creer una cosa: la autoridad y la revelación. La autoridad, como razón para creer en algo, significa que hay que creer en ello porque alguien importante te dice que lo creas. En la Iglesia católica, por ejemplo, la persona más importante es el Papa. En una de las ramas de la religión musulmana, las personas más importantes son unos ancianos barbudos llamados ayatolás. En nuestro país hay muchos musulmanes dispuestos a cometer asesinatos sólo porque los ayatolás de un país lejano les dicen que lo hagan. Cuando te decía que en 1950 se dijo por fin a los católicos que tenían que creer en la asunción a los cielos del cuerpo de María, lo que quería decir es que en 1950 el Papa les dijo que tenían que creer en ello. Con eso bastaba. ¡El Papa decía que era verdad, luego tenía que ser verdad! Ahora bien, lo más probable es que, de todo lo que dijo el Papa a lo largo de su vida, algunas cosas fueran ciertas y otras no fueran ciertas. No existe ninguna razón válida para creer todo lo que diga sólo porque es el Papa, del mismo modo que no tienes porque creerte todo lo que diga cualquier otra persona. El Papa actual ha ordenado a sus seguidores que no limiten el número de hijos. Si la gente sigue su autoridad tan ciegamente como a él le gustaría, el resultado sería terrible: hambre, enfermedades y guerras provocadas por la superpoblación. Por supuesto, también en la ciencia ocurre a veces que no hemos visto personalmente la evidencia, y tenemos que aceptar la palabra de alguien. Por ejemplo, yo no he visto con mis propios ojos ninguna prueba de que la luz avance a una velocidad de 300.000 Km por segundo; sin embargo, creo en los libros que me dicen la velocidad de la luz. Esto podría parecer “autoridad”, pero en realidad es mucho mejor que la autoridad, porque la gente que escribió esos libros sí que había observado la evidencia, y cualquiera puede comprobar esa evidencia siempre que lo desee.

Esto resulta muy reconfortante. Pero ni siquiera los sacerdotes se atreven a decir que exista alguna evidencia de su historia acerca de la subida a los cielos del cuerpo de María. La tercera mala razón para creer en cosas se llama “revelación”. Si en 1950 le hubieras podido preguntar al Papa cómo sabía que el cuerpo de María había ascendido al cielo, lo más probable es que te hubiera respondido que “se le había revelado”. Lo que hizo fue encerrarse en su habitación y rezar pidiendo orientación. Había pensado y pensado, siempre solo, y cada vez se sentía más convencido. Cuando las personas religiosas tienen una sensación interior de que una cosa es cierta, aunque no exista ninguna evidencia de que sea así, llaman a esa sensación “revelación”. No sólo los papas aseguran tener revelaciones. Las tienen montones de personas de todas las religiones, y es una de las principales razones por las que creen las cosas que se creen. Pero ¿es una buena razón? Supón que te digo que tu perro ha muerto. Te pondrías muy triste y probablemente me preguntarías: “¿estás seguro? ¿Cómo lo sabes? ¿Cómo ha sucedido? ” Y supón que yo te respondo: “En realidad, no sé que Pepe ha muerto. No tengo ninguna evidencia. Pero siento en mi interior la curiosa sensación de que ha muerto.” Te enfadarías mucho conmigo por haberte asustado, porque sabes que una “sensación” interior no es razón suficiente para creer que un lebrel ha muerto. Hacen falta pruebas. Todos tenemos sensaciones interiores de vez en cuando, y a veces resulta que son acertadas y otras veces que no lo son. Está claro que dos personas distintas pueden tener sensaciones contrarias, de modo que ¿cómo vamos a decidir cuál de las dos acierta? La única manera de asegurarse de que un perro está muerto es verlo muerto, oír que su corazón se ha parado, o que nos lo cuente alguien que haya visto u oído alguna evidencia real de que a muerto.

A veces, la gente dice que hay que creer en las sensaciones internas, porque si no, nunca podrás confiar en cosas como “mi mujer me ama”. Pero éste es un mal argumento. Puedes encontrar abundantes pruebas de que alguien te ama. Si estás con alguien que te quiere, durante todo el día estarás viendo y oyendo pequeños fragmentos de evidencia, que se van sumando. No se trata de una pura sensación interior, como la sensación que los sacerdotes llaman revelación. Hay datos exteriores que confirman la sensación interior: miradas a los ojos, entonaciones cariñosas en la voz, pequeños favores y amabilidades; todo eso es auténtica evidencia. A veces, una persona siente una fuerte sensación interior de que alguien la ama sin basarse en ninguna evidencia, y en estos casos lo más probable es que esté completamente equivocada. Existen personas con una fuerte convicción interior de que una famosa estrella de cine las ama, aunque en realidad la estrella ni siquiera las conoce. Esta clase de personas tienen la mente enferma. Las sensaciones internas tienen que estar respaldadas por evidencias; si no, no podemos fiarnos de ellas. Las intuiciones resultan muy útiles en la ciencia, pero sólo para darte ideas que luego hay que poner a prueba buscando evidencias. Un científico puede tener una “corazonada” acerca de una idea que, de momento, sólo “le parece” acertada. En sí misma, esta no es una buena razón para creer nada; pero sí que puede ser razón suficiente para dedicar algún tiempo a realizar un experimento concreto o buscar pruebas de una manera concreta. Los científicos utilizan constantemente sus sensaciones interiores para sacar ideas; pero estas ideas no valen nada si no se apoyan con evidencias.

Te prometí que volveríamos a lo de la tradición, para considerarlo de una manera distinta. Me gustaría intentar explicar por qué la tradición es importante para nosotros. Todos los animales están construidos (por el proceso que llamamos evolución) para sobrevivir en el lugar donde su especie vive habitualmente. Los leones están equipados para vivir en las llanuras de Africa. Los cangrejos de río están construidos para sobrevivir en agua dulce, y los bogavantes para sobrevivir en agua salada. También las personas somos animales, y estamos construidos para sobrevivir en un mundo lleno de … otras personas. La mayoría de nosotros no tiene que cazar su comida, como los leones y los bogavantes: se la compramos a otras personas, que a su vez se la compraron a otras. Nadamos en un “mar de gente”. Lo mismo que el pez necesita branquias para sobrevivir en el agua, la gente necesita cerebros para poder tratar con otra gente. El mar está lleno de agua salada, pero el mar de gente está lleno de cosas difíciles que hay que aprender. Como el idioma. Tú hablas inglés, pero tu amiga Ann-Kathrin habla alemán. Cada una de vosotras habla el idioma que le permite “nadar” en su propio “mar de gente”. El idioma se transmite por tradición. No existe otra manera. En Inglaterra, tu perro Pepe es a dog. En Alemania, es ein Hund. Ninguna de estas palabras es más correcta o verdadera que la otra. Las dos se transmiten de manera muy simple. Para poder nadar bien en su propio “mar de gente”, los niños tienen que aprender el idioma de su país y otras muchas cosas acerca de su pueblo; y esto significa que tienen que absorber, como si fueran papel secante, una enorme cantidad de información tradicional. (Recuerda que información tradicional significa, simplemente, cosas que se transmiten de abuelos a padres y de padres a hijos).

El cerebro del niño tiene que absorber toda esa información tradicional, y no se puede esperar que el niño seleccione la información buena y útil, como las palabras del idioma, descartando la información falsa o estúpida, como creer en brujas, en diablos y en vírgenes inmortales. Es una pena, pero no se puede evitar que las cosas sean así. Como los niños tienen que absorber tanta información, es probable que tiendan a creer todo lo que los adultos les dicen, sea cierto o falso, tengan razón o no. Muchas cosas que los adultos les dicen son ciertas y se basan en evidencias, o, por lo menos, en el sentido común. Pero si les dicen algo que sea falso, estúpido o incluso maligno, ¿cómo se puede evitar que el niño se lo crea también? ¿Y qué harán esos niños cuando lleguen a adultos? Pues seguro que contárselo a los niños de la siguiente generación. Y así, en cuanto la gente a empezado a creerse una cosa –aunque sea completamente falsa y nunca existieran razones para creérsela-, se puede seguir creyendo para siempre. ¿Podría ser esto lo que ha ocurrido con las religiones?. Creer en uno o varios dioses, en el cielo, en la inmortalidad de María, en que Jesús no tuvo un padre humano, en que las oraciones son atendidas, en que el vino se transforma en sangre … ninguna de estas creencias está respaldada por pruebas auténticas. Sin embargo, millones de personas las creen, posiblemente porque se les dijo que las creyesen cuando todavía eran suficientemente pequeñas como para creerse cualquier cosa. Otros millones de personas creen en cosas diferentes, porque se les dijo que creyeran cuando eran niños. A los niños musulmanes se les dicen cosas diferentes a las que se les dicen a los niños cristianos, y ambos grupos crecen absolutamente convencidos de que ellos tienen razón y los otros se equivocan. Incluso entre los cristianos, los católicos creen cosas diferentes de las que creen los anglicanos, los episcopalianos, los shakers, los cúaqueros, los mormones o los holly rollers, y todos están absolutamente convencidos de que ellos tienen la razón y los otros están equivocados. Creen cosas diferentes por la mismas razones por las que tú hablas inglés y tu amiga Ann-Kathrinn alemán. Cada uno de los idiomas es el idioma correcto en su país. Pero de las religiones no se puede decir que cada una sea la correcta en su propio país, porque cada religión afirma cosas diferentes y contradice a las demás. María no puede estar viva en la católica Irlanda del Sur y muerta en la protestante Irlanda del Norte. ¿Qué se puede hacer con esto? A ti no te va a resultar fácil hacer nada, porque sólo tienes diez años. Pero podrías probar una cosa: la próxima vez que algo que parezca importante, piensa para tus adentros: “¿Es esta una de esas cosas que la gente suele creer basándose en evidencias? ¿O es una de esas cosas que la gente cree por tradición, autoridad o revelación?” Y la próxima vez que alguien te diga que una cosa es verdad, prueba a preguntarle: “¿Qué pruebas existen de ello?” Y si no pueden darte una buena respuesta, espero que lo pienses muy bien antes de creer una sola palabra de lo que te digan. Te quiere, Papá.

Espero lo hayas leído, holgazán

Amonos a pistiar

Archivado en: Pedas, Personal — necrogenesis @ 11:00

Ayer me la pase de huevonzote todo el día (ver post) y por lo tanto me dió una tremenda flojera ponerme a estudiar y medio lo hice, claro, si por estudiar es leer un párrafo si y otro no. Me valió madre y muchas cosas ni las leí.

Hoy llegó a la escuela y me empiezan a preguntar varias cosas mis compañeros (si les comente que soy el mas nerd de la clase?) y muchas cosas obviamente las sabía con mis palabras pero no como decía el libro, porque no leí nada. Muchos auguraban una follada hacia mi persona en el examén, incluso me daban ánimos como “Yo que tu, iba por mi tarrito de vaselina” y cosas así.

Llegó la perra que nos da clase e inmediatamente dice: Las siguientes personas estan exentos. “Necrogenesis papichulo” y yo: “FOC YEAH! Hasta luego ilusos” jo y solo veía como mis demás compañeros se ardían por dentro de la jodida envidia, jodanse perras.

Ahh y recordando algunas viejas pedas de la universidá, pongo algunos vidios de yutub. Además estrenamos categoría.

Joder, que buena peda me puse esa vez.

23/05/2007

Que demonios… papas indestructibles

Archivado en: ASUPUTAMDRE!, Bizarro, Pendejadas — necrogenesis @ 09:46

Ya es viejo esto, pero joder, casi no voy a McDonalds (ya saben, yo prefiero ir a un restaurant de mas caché como unos tacos de suaperro) y cuando voy siempre me como primero las papas, jolines.

Habrá que comprar varias para el invierno.

Entradas siguientes »

Blog de WordPress.com.